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12.3.15

la Polenta del Principe

Hay seres que vienen, musicalizan parte de nuestra vida y se van.
Si uno lo viese al Príncipe sin audio, apenas gesticulando, podría parecer un hombre a punto de ser un clochard, un simpático vagabundo.
Pero no. Escuchamos su música, su voz aguardentosa, de marinero de río mezclado con mar. Su risa franca que no esconde su boca de boca de buzón destemplado.
El Príncipe despierta en mi una sana, creo, envidia. El, solo, con su música en la PC, sus cigarrillos, su cama, su alegría porque si, es capitán y grumete de su barco.
La poesía musical, la bohemia, juega con colores cercanos, cotidianos. Se mezcla en sabor y el calor del queso -mucho- con la polenta y alimentarse ya pasa a ser un hecho mágico.
El Príncipe tiene algo de niño, de duende, retozando en su santuario de dos por dos.
Del Príncipe sería amigo por el tiempo que duran sus canciones y más, nos reiríamos de los dientes, de los que sobran y lo que falta, de todo aquello por lo cual el hombre de a pie no ríe, se preocupa, se tensa...
Al Príncipe lo invitaría a cenar a un bodegón del puerto viejo de Montevideo y de postre anécdotas, mandolín y buen humor.

(Aca abajo el link de Polenta)

https://www.youtube.com/watch?v=-VKp2E5SBbA&list=RDcVlBwhtnxpY&index=11



25.10.10

mario

...y sin embargo


aquello era mejor que pensarme


sin la sabia del miedo desaparecido


como se acostumbra




M. Benedetti

22.5.10

hablando de lo que no tiene nombre.

La vida sucede en todos lados, no hay un camino mejor o un lugar predilecto para entenderla.

La vida es lo que uno hizo con lo que los demás hicieron de uno (Citaría al autor pero no me acuerdo quien es).

La poesía no se defiende. La poesía avanza.

Coherencia entre mi vida y mis palabras querría tener.

La vida es un juego hasta que Dios dice que no.

La vida de un ser humano, hasta la del más desconocido,
valía más que mi poema, mi cuadro o mi canción.
Por eso, tal vez, me perdi entre brazos y piernas.
Y no supé ser poeta ni llegué a ser pintor.

¿Y si tuvieras que elegir entre el mejor verso jamás escrito,
entre la canción que nos sopla Dios antes de volver a la vigilia,
si tuvieras que elegir entre el perfume del arte y tu vida?

vida, jazz y poesia

La poesia descansa en el fuero interno.
Hasta que no se enciende es una mecha mojada,
un músculo carente de uso y función.
La combinación de palabras es la chispa,
¿pero de donde viene esa explosión?
Como sucede con muchos inventos humanos,
la conectividad es lo que hace volar al avión
o estallar la bomba.
En este caso, el poeta se sienta y cocina,
se duerme pensando que es un santo y
se levanta con el entusiasmo de un científico.
El orden que podemos pedirle a la poesia
es como el orden que podemos pedirle
a una bolsa de plástico,
girando caprichosa en el viento.