6.10.14

Planetaria

Al mundo le hace falta un boceto de mujer sobre la cama de tinta para escribir la historia de acero y ternura para reparar las ciudades

...Los hombres necesitan un pubis en los puertos de llegada, un horizonte ancho que no cuente con heridas el pasar de los años, donde sea absurda la palabra aduana

Al mundo le hace falta una nostalgia de aves, una mujer sin lados como tinta de gaviotas que se ata en lontananza para hacer de las fronteras un suspiro y de las capitales una trenza de pan sin condiciones

La Tierra necesita ser un sólo país que duerma desnudo, un vientre de continente donde nadie beba un trago para lamentar que su infancia no corrió por aquellos parques

El mundo necesita un boceto de mujer sobre la cama donde los hombres ciñan la cintura del alba sin cohetes ni rayos ni metrallas, donde beban el río de su hontana y se apacigüen en su lago de espaldas

El mundo necesita que los hombres se enamoren y repitan los espacios y las quietudes como en la carne de las nubes se repitel a frescura circular del agua

(lo publico Mailen, una amiga)

14.10.13

Un asalto suave en Montevideo

(contado por Alejandra)

Iba por avenida Libertador, de nochecita. De repente se me aparecen dos adolescentes de unos quince años con pinta de malandras. Me increpan: Una moneda, flaca, una moneda.
Yo atino a meter las manos en el bolsillo y solo acaricio el billete de 500 pesos del sueldo. Ni una moneda.
-Danos la plata, dice uno de ellos. -Espera, espera, dejame buscar, digo yo, tratando de poner orden mientras hago como que busco la plata en el bolso.
-Dame la plata o te pego un tiro, dice el mas sacado de los dos. Igual no suena nada convincente y su compañero, más tranquilo, le dice: Para, para...
Y yo, tratando de hacer tiempo mientras no pasa ni una mosca.
Entonces, el pibe mas tranquilo que dice: si no podemos negociarlo de otro modo
Yo, que me quedo tiesa de miedo, pensando en que estaran pensando estos chicos.
El pibe: ¿sabes lo que vamos a hacer? Vamos al carrito y nos compras unas hamburguesas a cada uno y te dejamos ir sin hacerte nada.
Y asi fue.
Un asalto al estilo montevideano.

una playa, todas las playas

Una hoja cruzando Talcahuano y Corrientes. El miedo ahorrandole laburo a los porteros y a los mirones del mundo.
La vitalidad saliendo de los parlantes y congelada en los afiches publicitarios.
Sueños de espacio en departamentos mentales de un ambiente.
Palomas atropelladas, que no tuvieron tiempo de volar, por hombres que nunca lo hicieron.

montevideo a la espera

Espero a Alejandra en 18 de julio y Paraguay. No llega. Doy vueltas como un tigre enjaulado en esta esquina del mundo. Por un instante, al mejor estilo Baudelaire, desaparezco para los demás y puedo sentir el pulso de la gente que pasa. Cierta tristeza urbana que se repite en todas las ciudades.
Pienso en escribir como en pintar, sensaciones que surgen de la birome, como colores de un pincel.
Cualquier lugar puede ser igual a otro. Tal vez cambie el punto de vista del que mira.
Dejo la esquina y me pongo a caminar.
Al cruzar una calle miro a la derecha y veo una franja de mar. Pienso en la sensación de libertad que produce esa imágen.
Montevideo tiene un ritmo más tranquilo que Buenos Aires. La 18 de Julio, la avenida principal, tiene un aire, en sus carteles y en sus andares, a los años 60 o 70.
Y una vez que a los demás se les pasa el asombro inicial con uno, la vida vuelve a su cauce normal.

La revolución Yin

Supermercado chino.
El Sr. Yin y la Sra. Yin discuten - al parecer, en su idioma nunca se sabe- por algo.
Igual, ella no deja de sonreir a los clientes que pasan por caja.
El, sentado de coté sobre unos cajones de cerveza, parece disfrutar y aprovechar su condición de jefe de la familia.
Mientrás, el hijo de ellos, de unos dieciocho años, se "entretiene" acomodando latas de tomate que descansan en perfecto orden.
Me da curiosidad saber cual será la historia de esta familia para llegar hasta aca, hasta este rincón/culo del mundo.
Pero más me intriga saber como hace el pequeño Yin para bancarse dia trás dia ser parte -¿como único destino?-de esta empresa familiar.
¿Que cruzará por su mente al ver entrar chicos y chicas de su edad, desenvueltos, con libros de estudio y libertad callejera bajo el brazo?
Una buena revolución - junto a la Primavera Arabe que se esta dando en este momento- sería que el pequeño Yin, un día cualquiera, se fugase con una chica -¿blanca, negra, china?...es igual- y comenzasen una nueva historia.
Lejos...más alla.

Un aliento nuevo

Te dejé en una esquina cualquiera. Liviano fue el beso de adios. Bajé por la calle que me dijiste. El aire fresco entró a mis pulmones y se mezcló con el perfume de la noche anterior. A fruta madura, a piel transpirada y saliva.
Ese choque químico, alcalino, provocó un placer en mi que solo vos, tal vez, podrás entender.
En el subte, ver algunas chicas lindas subir al vagón y pensar: ¿como habrá sido su noche de anoche? habrán gozado, habrán sido felices, bien amadas? cuanto de ese chico, de ese hombre, necesitarán para sentirse plenas, radiantes, alegres?
La tuya, tu alegria, no la cambio por ninguna.
Después, subiendo por la escalera mecánica del subte lo mismo: cerrar los ojos, salir suavemente al exterior y volver, con el recuerdo, al interior de tu casa. A tu cuarto y a tu colchón.
Un placer sin la insistente voz posesiva: Que lindo esto que viví...quiero mas...!
(escrito un 10 de febrero de 2011)

14.9.13

cuando el niño era solo eso: un niño

 (uen kind das kind.)

El niño juega. 
Atento a lo pequeño, no se pregunta por lo grande. 
Por lo adultamente grande, "importante". 
Sin noción de su pequeñez o de su inmensidad, mueve su autito para atrás y para adelante.
Luego, una mañana cualquiera, el niño pisa una hormiga sin querer y la ve retorcerse, tratarse de enderecer ante la fatalidad de su trágico destino. Pero no puede torcerlo. 
Y alguién, fatidicamente también, pasa y le arroja el concepto de Muerte. 
Se esta muriendo...se escucha que alguien dice. 
La mente del niño incorpora las dos puntas de un hilo que aún no comprende: la Vida y la Muerte.
Después seguirá incorporando otras: cielo, tierra...arriba, abajo...frio, calor...rico, pobre...
Y otra mañana, su madre, por ejemplo, lo premiará o lo castigará y le dirá: no, eso esta mal...o si, eso esta bien. 
Bueno y malo, Bien y Mal, incorporará el niño mientrás come su última manzana de la niñez.
Luego vendrá la adultez (¿será que tiene la misma raíz que adultero? En ese caso, que sutil e irónico el lenguaje castellano, no?) y con ella la perdida de la pureza infantil.
Si el niño "sale" más o menos sano, se dedicará a ser un ciudadano provechoso. O sea, a trabajar o a juntar dinero del modo que sea, para después gastarlo (consumir) o invertirlo en bancos y/o prestamistas. 
También puede guardar el dinero bajo el colchón.
Pero lo que ya nunca podrá hacer es esconderse bajo la cama, como el niño que era cuando solo era eso: un niño.
¿ Y si lo sigue haciendo a una edad que ya no debería? Alguien dirá: A la ducha de agua fria!